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De repente se preguntarán por ahí por qué la demora en mi último post (eeeh, bueno, cómo q siempre demoro un poco, nop? XD), lo que pasa es que esta personita pedía a gritos unas merecidas vacaciones buscando escapar del frío casi invernal de Lima. Así que después de dejar todo ordenado en la chamba (para que no se les ocurra ni siquiera intentar comunicarse conmigo con el pretexto de que no encuentran un archivo o vaya a saber Dios qué) cogí mis chivas y me aventuré en un viajecito de dos semanas. Y esta vez me animé, debido a las continuas recomendaciones de una amiga que vive por ahí, a irme fuera del país y caer por la tierra del Tío Sam, rumbo hasta por la entonces desconocida para mí, ciudad de Miami! *o*
Valgan verdades, me resultó un lugar muy interesante y bonito con calles y edificios que parecían de almanaque y que en las noches contaban con una iluminación súper alucinante. Y ni hablar de las playitas tan bonitas *¬*.
Pero ahora vamos a lo más importante para mí… LA COMILONA!!! Sí pues, me entró la preocupación de cómo alimentar mi rugiente y necesitado estómago, entonces mi amiwa entre risas (obviamente de burla) me dijo, no te preocupes aquí vamos a encontrar desde frijoles con seco hasta mi tan codiciado POLLITO A LA BRASA ^.^ (click!).
Así que con esa premisa nos dispusimos a buscar donde comer y encontramos restaurantes como La Granja, El Tambo, Chicken Kitchen, La Cabaña, El Pollo Inka, etc. en donde servían no sólo pollo sino la tan anhelada y ¿por qué no? deseada por todos comida peruana, en algunas por ahí, imagínense, hasta ceviche encontramos (huelga decir q ahora estoy en plan MISIOn imposible T___T).
Bueno, pero como comprenderán no me fui hasta allá sólo a comer, tenía que darme un paseíto por la ciudad y visitar al menos unos cuantos buenos lugares en donde poder comprar algunos recuerdillos para la familia y, por supuesto, algo para mi. Y así, entre tanto paseo y paseo terminamos nada menos que en Coral Gables, menos mal que mi amiwa y su esposo, también latino, son conocedores absolutos de esos lares y cuentan con un carrito (dícese de un Audi plomo que más parece una nave que un carro) que fue básico para conocer y pasear sin perderse.
Bueno les comentaba de Coral Gables, para el que no conoce (como yo hasta aquel momento) es un lugar algo así como San Isidro o La Molina, con lo mejor y más nice de esos distritos y así, no saben, sin querer queriendo, encontramos un cartelito pequeño que decía “COMING SOON! PARDO'S CHICKEN”... !!!
Diooooos, cómo que de pronto, lo interesante hubiera sido que esté operativo para poder entrar y aunq sea mirar... ¬.¬ (xque intuyo q los precios privativos de la zona me hubieran impedido gastar de más). Cómo será? Qué de novedoso traerá? Ni idea de cuándo abrirá porque cuando quise preguntar no había nadie quien diera razón… en fin T.T.
Pero qué gusto q pronto haya por ahí unas de las mejores pollerías que tenemos en nuestro país porq, con ello, seguro le seguirá el apogeo de empresas peruanas en el extranjero como ya sucede con La Caravana en California (si no me equivoco), muy pronto Las Canastas en México (si es que ya no lo abrió), Roky´s en Bolivia y etc, etc, etc! Lo importante está en que cada vez sigamos creciendo y fuera hagamos mas conocida la calidad de comida que poseemos.
Que vivan las franquicias, que viva (of course) el pollo a la brasa y su internacionalización…!!!!!
Good bye...
eat more chicken...
with fries!
I'll be back XD...
Fin de semana, por finnnnnnnnnnn!!! Después de unos días un poco agitados por el quehacer del trabajo y etcéteras, he decidido quedarme en casa para descansar merecidamente mi cuerpo. La verdad no deseo hacer ningún esfuerzo ni siquiera el que amerita comer (seeeh, aveces llega uno a esos extremos).
Pero el fin de semana, mi querida madre, al verme casi casi llegando a la inanición decidió, luego de decirme que hoy no cocina por ser fin de semana (la verdad se lo merece), pedir mi vicio… pollo a la brasa, yeeeeeee!!!!!!!!! (y lo mejor: ella invitaba).
Después de esperar el tiempo que la pollería desea que esperes (prometo que eso será motivo de otro post -.-'), finalmente llega el motorizado y al obviamente escucharlo, bajo a toda prisa al comedor antes de que mi mamá si quiera acertase a sacar el sencillo, a solicitar mi porción de pollo, papas y ensalada acompañado de las salsas respectivas y mi vaso deeeee… oh noooo, quééé??? Desastre total: hicieron el pedido con Coca Cola!
No pues, mamá: mi pollito a la brasa se acompaña con Inca Kola (o chicha en todo caso), si no corremos el riesgo que hasta él se resienta. Como buena madre que es (salió a mí XD), me responde “Si quieres! Si no, déjalo ahí nomás, mejor, MÁS PARA MÍ!” (lo q se hereda, no se hurta...). En fin qué se le va a hacer madre es madre y ella es la reina del hogar (además de q hay q quedar bien porq pronto es su día), pero no me van a negar que la bebida que mejor combina (cherry total) con el infaltable pollo a la brasa es la Inca Kola por lo menos, para mí, no queda ninguna duda!
Debo confesarles que esta opción adoptada desde hace mucho tiempo atrás ha sido tomada de manera concienzuda (dícese de probar de todo) y no a la ligera como se podría pensar. Actualmente, te ofrecen que acompañes tu pollo no sólo con gaseosas o chicha, sino también con limonada, carambola y otras bebidas que podrán calmarte la sed pero no “acompañan” el recorrido que tu pollito debe hacer desde la boca hasta el estómago.
Bueno el problema en cuestión es que mi madre hoy pidió Coca Cola... y ahora... QUÉ HAGO YO? Sí pues, queridos bloggeros no me quedaba otra que… a) tomar esa gaseosa, b) tomar la chicha que había en casa, o c) no tomar nada... y aunq estaba a punto de escoger la chicha, la verdad que opté por una cuarta alternativa: dejar de lado la pesadez que tenía encima, cambiarme la ropa de cama (que fastidio), ponerme las tabas y salir a la tienda a comprar mi bebida... a lo q llega uno. Finalmente, pude obtener lo que tanto deseaba y quería: mi Inca Kola (eso sí recontra helada) acompañando a "mi precious": mi pollo a la brasa!
Ay madre, la próxima, invito yo!!!
Amigos bloggeros, el día de hoy les comentaré sobre una de las salsas, en mi opinión, más deliciosas y difundidas alrededor del mundo que se hayan inventado hasta la actualidad y que, misma Inca Kola, con todo combina... Creo que ya intuyen de qué les hablo... desde el choclito hasta la papa, desde el bistec hasta el atún, desde el arroz chaufa (sí, yo la como con arroz chaufa... y qué?) hasta nuestro venerado pollo... ahí, ahí está nuestra suculenta y exquisita... MAYONESA! (pásenme la "m", pásenme la "a", pásenme la "y"...!).
Quién no ha comido su pollito a la brasa y lo ha acompañado con su respectivo “pocotón” (dícese "un montón") de cremosa mayonesa? Quién no ha remojado una y otra vez sus papas fritas en esa deliciosa salsa, y claro, hundido también cada pellejito entre sus restos? Pocos se resisten al llamado... y hablando de llamado (por lo q sacó a colación el tema), hoy me comuniqué con una pollería X para hacerles un pedido (ya más adelante rajaré de ella, ahorita no lo hago porq no viene al caso) recalcándoles, como siempre, de que no se olviden de las respectivas salsas (porque ya me ha pasado T.T) y q, claro, me pongan harrrta mayonesa... así q, pensando en eso, decidí esperar mi pedido del modo más ameno, investigando un poco más acerca del blancuzco pasado de mi salsita (sí, ya sé q tengo demasiado tiempo libre...):
Aquí les van dos teorías de su origen, las cuales, como imaginarán, después de tanto investigar (pariente del verbo "vagar" XD) en el Internet logré encontrar:
Entre las teorías más mencionadas, está la de q en la Guerra de los Siete Años, los franceses atacaron la fortaleza inglesa de Saint Philip, en el puerto de Mahon. Y, con motivo de celebrar lo que fue una gran victoria Richelieu ofreció un gran banquete en el que el menú incluyó una salsa creada por el cocinero de Richelieu, con crema y huevo... Pero al no haber crema (tacaño Richelieu), se improvisó la misma con aceite de oliva y huevo, dando así lugar a esta nueva salsa que concitó una inmediata aceptación. Y así, en honor a la victoria en el puerto de Mahon, se le daría el nombre de “Mahonnaise”, mutando luego a “Mayonnaise” siendo actualmente conocida por nosotros, en castellano, como Mayonesa.
La segunda versión, narra que cuando Armand Jean du Plessis (quién michi es ése, alguién lo conoce?) ancló en el mismo puerto de Mahon, en las Menorcas (Mar Mediterráneo), en 1756, reclamó comida tan pronto tocó tierra... pero como no había nada preparado (es su culpa por aparecerse sin avisar!), su cocinero, apurado tanto por las circunstancias, el apetito y el mal humor de su jefe, tomó lo que pudo, puso los ingredientes juntos y los batió hasta darles la consistencia, forma y color amarillento de esa salsa que ya todos conocemos y que, luego, imaginamos, debió haber echado sobre algún otro improvisado alimento para aplacar el hambre de su amo. Desde entonces, a ese mejunje improvisado, se lo conoció como "mahonnaise' (de nuevo por el puerto de Mahon). Y bueno, opten por el relato q opten, al menos ahora ya saben q, en cualquier caso, el nombrecito se lo debemos a ese dichoso puerto.
Larga vida a los cocineros improvisados! (veeen, ahora no les pueden decir nada a quienes somos dados a hacer experimentos... otro día les cuento de mi pollo morado ^^'). Y por cierto, q me dicen, la casera o la envasada? La verdad, nada como una buena mayonesa hecha en casa, pero allá uds. si están dispuestos a tirarse toda la botella de aceite...
Y ahora, que ya sacié mi curiosidad (y, espero, el ansia de saber más acerca de todo lo q concierne directa o indirectamente al pollo de uds.), aún falta lo más importante, que es... SACIAR MI HAMBRE! Menos mal que ya creo haber escuchado al motorizado acercandose a la puerta con mi pedido (espero, con bastantes potes de mayonesa)... o eso, o son alucinaciones repentinas motivadas por el hambre... En fin, si no es él, vuelvo acá por el ketchup... hasta la próximaaaaaaa!!!